como hacer un boniato relleno de setas y gratinado

 


Ingredientes:

  • 3 boniatos grandes y gruesos
  • 1 cebolla
  • 1 diente de ajo
  • Perejil
  • 1 puerro
  • 200 gramos de setas variadas: níscalos, shitakes, de cardo, champiñones, etc.
  • 300 ml de nata
  • Cebollino
  • Queso parmesano
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra
  • Cómo preparar un boniato relleno de setas y gratinado:

    1. Lavar muy bien los boniatos y eliminar algunas impurezas que puedan tener en su piel.
    2. En una cazuela grande con abundante agua con sal, cocerlos.
      Boniato relleno
    3. Sacar los boniatos cuando estén blandos, pero no demasiado. Dejar templar.
    4. Cuando estén fríos, cortarlos a la mitad, a lo largo.
    5. Hacer un corte en todo el borde, dejando medio centímetro, y con cuidado ir retirando la pulpa. La idea es que los boniatos tengan un pequeño hueco para ser rellenados.
    6. Cortar finamente todo lo que se extrajo de los boniatos. Reservar.
    7. Aparte, cortar en brunoise la cebolla, el ajo y el puerro, y pochar bien en una sartén con aceite de oliva.
    8. Cuando estén transparentes, añadir las setas picadas en finas láminas.
    9. Dejar evaporar el líquido que suelten las setas, y entonces agregar la nata y el boniato reservado, salpimentar y cocer por 5 minutos. Retirar del fuego y reservar.
    10. Precalentar el horno a 180° C.
    11. Colocar las mitades de boniato en una fuente para horno.
    12. Rellenar con la mezcla de setas y nata.
    13. Espolvorear generosamente queso parmesano sobre cada uno, y coronar con cebollino y perejil picados
    14. Hornear a 200° C durante 8 minutos con el gratinador encendido, o hasta que la superficie se vea dorada.

    Si lo prefieres, puedes cocinar previamente al horno el boniato relleno de setas y gratinado en lugar de cocerlo en agua, lo único es que se tardará alrededor de una hora pero el sabor es insuperable. Si cuentas con tiempo, esta opción queda mucho más sabrosa. Solo recuerda espolvorear los boniatos con un poquito de sal y hacerles un corte a lo largo para que no exploten con el calor y se hagan un poco más rápido.

    Puedes servir este exquisito plato con una buena ensalada fresca con lechugas varias, tomates cherry, rábanos picados en finas láminas y un toque de aguacate, aderezada con limón y aceite de oliva, sal y pimienta negra recién molida. Es una combinación que a todos gustará y que dejará satisfechos hasta a los comensales más exigentes.

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